Por encima de las nubes
A veces desearía poder salir de mi cuerpo y pasear por esta ciudad.
Que nadie pudiera verme.
Ni mucho menos sentirme.
Como si todo lo que soy yo hubiera dejado de existir por un momento.
La sensación de que puedo volar por encima de los edificios.
El reconfortante recorrido del oxígeno por mis pulmones.
Y La Luz del sol iluminando el prado verde.
A veces me gustaría levantarme al día siguiente,
y saber que todo ha sido solo un mal sueño.
Que al levantarme no habrá dolor.
Y que seré capaz de mirarme al espejo con amor.
Que no dudaré de mí cada vez que hablo.
Ni juzgaré mi ser cada vez que sonrío.
A veces me gustaría levantarme un día,
sintiendo lo que es vivir sin el peso en el pecho.
Que nada doliese.
Ni si quiera el recuerdo.
A veces solo necesito no estar.
Pero es una posibilidad con la que no puedo jugar.
Porque sé que debo estar, para poder mejorar.
Y yo solo siento que cada día me pierdo un poco más,
entre lo que fui y soy.
Solo sé que se me encoge el corazón pensando.
Y es que lloro cada vez que lo recuerdo.
Es el miedo a abrirme y contarlo.
Y darme cuenta de que no lo he olvidado.
Asumir mi parte de culpa y pensar en que siempre soy yo.
Quizá por eso me da tanto miedo levantarme un día,
y darme cuenta de que lo hice tan mal que ya no me queda nadie.
Que nadie pudiera verme.
Ni mucho menos sentirme.
Como si todo lo que soy yo hubiera dejado de existir por un momento.
La sensación de que puedo volar por encima de los edificios.
El reconfortante recorrido del oxígeno por mis pulmones.
Y La Luz del sol iluminando el prado verde.
A veces me gustaría levantarme al día siguiente,
y saber que todo ha sido solo un mal sueño.
Que al levantarme no habrá dolor.
Y que seré capaz de mirarme al espejo con amor.
Que no dudaré de mí cada vez que hablo.
Ni juzgaré mi ser cada vez que sonrío.
A veces me gustaría levantarme un día,
sintiendo lo que es vivir sin el peso en el pecho.
Que nada doliese.
Ni si quiera el recuerdo.
A veces solo necesito no estar.
Pero es una posibilidad con la que no puedo jugar.
Porque sé que debo estar, para poder mejorar.
Y yo solo siento que cada día me pierdo un poco más,
entre lo que fui y soy.
Solo sé que se me encoge el corazón pensando.
Y es que lloro cada vez que lo recuerdo.
Es el miedo a abrirme y contarlo.
Y darme cuenta de que no lo he olvidado.
Asumir mi parte de culpa y pensar en que siempre soy yo.
Quizá por eso me da tanto miedo levantarme un día,
y darme cuenta de que lo hice tan mal que ya no me queda nadie.
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