Nudos
La sensación de cada fin de semana,
donde siento que el corazón se me saldrá por la boca.
Donde no me veo con la capacidad de encajar
ante las atentas miradas de los que allí bailan.
Como si esta canción no fuera para mí.
Porque hoy tú tampoco estabas invitada a esta fiesta,
y volviste sin avisarme.
Lo único que has conseguido es dejarme tan vacía por dentro,
como los vasos de los allí presentes.
Ojalá pudiera alejarte y que me dejaras disfrutar de este baile.
Que no me hicieses dudar de los que a mí me quieren.
Necesito despedirme de ella antes de que no pueda volver a abrazarla.
Pero no puedo evitar sentir tus brazos frenándome.
He vuelto a sentir el tiempo parado en mis ojos.
El dolor de mis nudillos.
La lágrima empapando mis mejillas.
Como volver a casa con las manos vacías.
Y sentir que has estado disparando al aire durante este tiempo.
Besos que no han tenido nunca sentido.
Existencias que ni si quiera han sido lo suficientemente importantes,
como para en ti ser recordadas.
El vacío al mirar el techo.
El labio partido.
Nanas que me retuercen de dolor.
Y una luna que ha perdido su brillo.
Porque se lo quedó consigo.
Incluso me llevó a mí por el camino.
Por eso de que no te extrañe verme llorar cada fin de semana.
Supongo que aún sigo esperando que todo esto se solucione.
Mientras tanto no freno mi avance.
Pero no consigo verme cómoda entre las luces de neon.
Ni si quiera puedo sentir las canciones.
Mi corazón y mi cabeza solo me repiten que esta noche tampoco.
Que aún hay tristeza.
Menos que ayer, pero sí más que mañana.
Imagino la silueta dibujada en la ventana.
El humo descendido por su cama.
El bombo.
Su corazón marcando su paso.
Y me veo a mi buscando la salida más cercana.
Volviendo a casa.
Una noche más que no pude disfrutar.
El miedo a cansar.
Y un gran dolor al pensar que siempre será lo mismo.
Que ya he dejado de dar excusas.
Porque ya nadie me cree.
Ni si quiera lo hago yo.
Y si pudiera volver al pasado y cambiarlo,
me elegiría a mí.
Todos y cada uno de los meses que han pasado.
Hasta borrar todo lo que ha dolido.
Y finalmente, olvidar todo lo que en mí he sentido.
donde siento que el corazón se me saldrá por la boca.
Donde no me veo con la capacidad de encajar
ante las atentas miradas de los que allí bailan.
Como si esta canción no fuera para mí.
Porque hoy tú tampoco estabas invitada a esta fiesta,
y volviste sin avisarme.
Lo único que has conseguido es dejarme tan vacía por dentro,
como los vasos de los allí presentes.
Ojalá pudiera alejarte y que me dejaras disfrutar de este baile.
Que no me hicieses dudar de los que a mí me quieren.
Necesito despedirme de ella antes de que no pueda volver a abrazarla.
Pero no puedo evitar sentir tus brazos frenándome.
He vuelto a sentir el tiempo parado en mis ojos.
El dolor de mis nudillos.
La lágrima empapando mis mejillas.
Como volver a casa con las manos vacías.
Y sentir que has estado disparando al aire durante este tiempo.
Besos que no han tenido nunca sentido.
Existencias que ni si quiera han sido lo suficientemente importantes,
como para en ti ser recordadas.
El vacío al mirar el techo.
El labio partido.
Nanas que me retuercen de dolor.
Y una luna que ha perdido su brillo.
Porque se lo quedó consigo.
Incluso me llevó a mí por el camino.
Por eso de que no te extrañe verme llorar cada fin de semana.
Supongo que aún sigo esperando que todo esto se solucione.
Mientras tanto no freno mi avance.
Pero no consigo verme cómoda entre las luces de neon.
Ni si quiera puedo sentir las canciones.
Mi corazón y mi cabeza solo me repiten que esta noche tampoco.
Que aún hay tristeza.
Menos que ayer, pero sí más que mañana.
Imagino la silueta dibujada en la ventana.
El humo descendido por su cama.
El bombo.
Su corazón marcando su paso.
Y me veo a mi buscando la salida más cercana.
Volviendo a casa.
Una noche más que no pude disfrutar.
El miedo a cansar.
Y un gran dolor al pensar que siempre será lo mismo.
Que ya he dejado de dar excusas.
Porque ya nadie me cree.
Ni si quiera lo hago yo.
Y si pudiera volver al pasado y cambiarlo,
me elegiría a mí.
Todos y cada uno de los meses que han pasado.
Hasta borrar todo lo que ha dolido.
Y finalmente, olvidar todo lo que en mí he sentido.
Comentarios
Publicar un comentario