Sobre el amor
A pesar de mi corta edad ya he podido ver que el amor existe en diversas variantes. Pero los que más me han llamado la atención son dos. Los incondicionales y los imposibles. Porque a pesar de todo comparten un factor común. Es un amor tan grande que se puede observar desde lejos. Un amor de esos que no tendrán fecha de caducidad. Pero sin duda, el que me entristece son los amores imposibles.
El amor incondicional es aquel que surge de una manera pura. Y que luchará a pesar de todo lo que se ponga por delante. Será aquel que cada día será más fuerte. Lo he podido ver. También sentir. Y ya no solo hablo del amor romántico.
El problema llega cuando te cruzas en tu vida con un amor imposible. Será aquel que te ponga patas arriba tu mundo. Y cuya presencia hará sentir que el tiempo ha acelerado su ritmo. Existen muchas variantes de amor imposible. Aquel amor en el que una persona ama a otra y otra no le corresponde. Otro amor imposible en el que la relación se mantiene e interrumpe de manera reiterada por el carácter de ambas personas. Un cariño que duele. Y por último, aquellos amores que deben terminar a pesar de la fuerza que tú le pongas. Porque ya no quieren corresponderte. Porque quizá no es el momento.
Lo triste de estos amores es que cuando se van, sientes que no habrá nadie que pueda reemplazar a esa persona. Y te quedas en un rincón sentado pensando en cómo podrías haber hecho las cosas distintas. En qué falló. En qué fallaste.
Lo que me cansa de este tipo de relaciones no es escuchar el que una persona te convenga más o menos. Si no el mismo discurso de siempre: "Eres mucho. Y demasiado bueno". Porque me parece cobarde. Quizá sea bajo mi punto de vista. Pero la primera vez que me dijeron eso, que no era el momento, que era demasiado buena; fue porque ya no me querían a mí. Y en ese momento te quedas con un vacío en el pecho que no se podrá llenar. Porque tratarás de encontrar por todos los medios una razón coherente. Y comenzarás a pensar que tú eres el problema.
Supongo que lo malo llega cuando vuelves a depositar tu confianza en alguien. Y desparece. Porque todos tus demonios vuelven a resurgir. ¿Qué habrá tan mal en mí para que nadie quiera quedarse conmigo? Solo puedes pensar en huir de aquí. Porque ya no te quedan ilusiones. Supongo que lo digo bajo el miedo a llevar un tiempo sin experimentar mejora. También lo diré por estas noches en vela donde todo se me cae encima. Y pienso que ojalá pudiera ser una persona distinta.
No necesito tu discurso de lo que valgo o dejo de valer. No necesito saber si mi luz te ilumina por dentro, o si mis demonios te atormentan. Ni si quiera quiero saber si esto saldrá mal o bien. Quizá sea una ilusión infantil desear que te quedases. Que vieses razones para intentarlo de otra manera o en otro tiempo. Y a veces me muerde el rencor. Desearía que vieras que con la suficiente claridad lo mucho que podríamos ser. Si tú así quisieras. Pero otras veces siento luz en mí, y veo que te lo demostré durante muchos días. Incluso cuando ni yo misma me sentía brillar.
Hay días donde me gustaría haber sido suficiente para ti. Otras siento que estás tan lejos de mí que hubiera dado igual. Y ahora que han pasado los días, por mucho que he esperado una respuesta. Un "no es el momento, pero te quiero a ti, mantente cerca sin hacernos daño". Algo que no ha llegado. Un mensaje que si no llega, es porque no es para ti.
Lo malo de estos amores imposibles es que siempre piensas que podrías haberlo hecho mejor. Aunque la pregunta es ¿habría estado dispuesto a hacerlo mejor? Supongo que lo que más me pesa en el pecho, es que yo sí. Por una vez me daré la oportunidad de ser yo la que se despida antes de tiempo. Ya sé que te suelo revivir en cada uno de mis textos. Y que en un futuro fallaré de nuevo, lo que sé es que jamás volveré a esperar. No sabes cómo de fáciles podrían ser las cosas si me quisieras dar la respuesta que busco. Pero de tanto esperar me he dado cuenta de que se me está yendo la vida.
Y mira que lo intento. He continuado con todo. Pero por las noches me acuerdo de ti.
No me duele que ya no estés, porque cuando acepté quererte sabía que así lo harías. Las personas cerca de mí dicen que me honra mucho querer que estés bien a pesar de todo. Te quiero de una manera pura. Como persona. Aunque te diría cuánto te odio. Pero creo que es dolor. Porque no soy, ni seré yo.
Ojalá sepas verme entre todas estas letras. Por el momento he decidido partir. Supongo que me he cansado de estar tan triste. También quizá me duele demasiado aceptar que no me quieres como yo a ti. Lo asumiré con el tiempo. Pero no cerca.
Los amores imposibles son como poner tu corazón en bandeja. Pero a decir verdad, jamás me arrepentiré de haberte dado lo que te di. Por una vez me atrevería a decir que soy tan suficiente, como para iluminar hasta el rincón más oscuro. Incluso tus miedos.
"Te mereces un final tan digno. Que me tengo que marchar sin hacer ni un ruido".
Cheb Ruben- La vida sigue.
Comentarios
Publicar un comentario