A solas
No necesito que me digas lo que debo hacer. Tampoco necesito escuchar si esto o aquello me conviene, porque ya sabes de sobra que lo he meditado miles de veces. Solo quiero hacerte entender por una vez cómo de grandes podrían ser las cosas si todo fuera bien. Cómo de bonito podría ser sentirse bien.
Porque yo ya no quiero volver a ser esa. Ya no quiero llorar a mares. No quiero ser a la que olvidan. Si tan solo pido que por una vez se me escuche. Y no ser yo la que lo haga.
Porque aquellas mañanas cuando me levantaba y deseaba no haberlo hecho, sentía que el mundo se caía a mis pies. Y es que el dolor en el pecho va en aumento. Todo lo que soy yo decae. Y a duras penas puedo decirte que necesito que me ayudes. Que me abraces y me ayudes a volver a respirar con calma. Porque aunque el mundo no se termine, yo por dentro batallo guerras que jamás podrías imaginar.
Supongo, y cada vez estoy más convencida, de que todo esto que siento servirá de algo. Y lo mejor viene cuando he conseguido darme cuenta de que no luchaba contra nadie. Si es que siempre he sido yo luchando contra mí misma. Siempre he sido yo. Quizá deba darme una oportunidad. Y más aún tengo la sensación de que esta vez será de verdad y que no se trata de alguna de mis auto mentiras.
Seguiré escribiendo. Me seguiré equivocando. Seguiré queriendo de la misma manera. Abrazaré con las mismas ganas. Es lo único que deseo. Ser capaz de amarme hasta el punto de no volver a dudar de mí.
Quiero ir cuesta abajo y sin frenos. Que el impacto sea el que me despierte. Disfrutar con los ojos cerrados. Y que al abrirlos siga habiendo gente a mi lado. Así que supongo que en estos párrafos renuncio al dolor de odiarme. Me doy la oportunidad de quererme. Y sanar.
Ojalá te encuentres entre estas letras y decidas luchar conmigo.
Porque yo ya no quiero volver a ser esa. Ya no quiero llorar a mares. No quiero ser a la que olvidan. Si tan solo pido que por una vez se me escuche. Y no ser yo la que lo haga.
Porque aquellas mañanas cuando me levantaba y deseaba no haberlo hecho, sentía que el mundo se caía a mis pies. Y es que el dolor en el pecho va en aumento. Todo lo que soy yo decae. Y a duras penas puedo decirte que necesito que me ayudes. Que me abraces y me ayudes a volver a respirar con calma. Porque aunque el mundo no se termine, yo por dentro batallo guerras que jamás podrías imaginar.
Supongo, y cada vez estoy más convencida, de que todo esto que siento servirá de algo. Y lo mejor viene cuando he conseguido darme cuenta de que no luchaba contra nadie. Si es que siempre he sido yo luchando contra mí misma. Siempre he sido yo. Quizá deba darme una oportunidad. Y más aún tengo la sensación de que esta vez será de verdad y que no se trata de alguna de mis auto mentiras.
Seguiré escribiendo. Me seguiré equivocando. Seguiré queriendo de la misma manera. Abrazaré con las mismas ganas. Es lo único que deseo. Ser capaz de amarme hasta el punto de no volver a dudar de mí.
Quiero ir cuesta abajo y sin frenos. Que el impacto sea el que me despierte. Disfrutar con los ojos cerrados. Y que al abrirlos siga habiendo gente a mi lado. Así que supongo que en estos párrafos renuncio al dolor de odiarme. Me doy la oportunidad de quererme. Y sanar.
Ojalá te encuentres entre estas letras y decidas luchar conmigo.
Comentarios
Publicar un comentario