Por si las cosas no salen bien
Creo que debiste imaginar desde el principio que esto podía ocurrir.
Porque no todo sale bien siempre. Ni si quiera aquello que intentas con insistencia.
Creo que siempre he sido muy egoísta contigo, porque creo que te di una imagen de mi que no se corresponde con la realidad.
Yo no he nacido para ser querida, cariño.
Porque me he dado cuenta a lo largo del tiempo que no soy capaz de quererme ni a mí misma.
¿Cómo podría sostener esto si no tengo si quiera razones para decirte que te quedes?
Si es que ya desde el principio tuve el miedo a hacerte daño, como a mí me hicieron un día.
Solo quería enviarte esta carta por si al final las cosas salen mal y las palabras fallan. Porque hace un tiempo creí que el amor eran mariposas en el estómago. Cuando el amor significa sentirse en casa. Un lugar donde ser tú. Donde no exista espacio para el miedo.
Porque tu me enseñaste qué era la calma. Que el miedo no daba tanto miedo. Y que las ideas, por muy grandes que sean, se pueden hacer realidad. Por eso de que debo retener en mi memoria cada beso y cada abrazo, por si algún día me acuerdo en unas noches de estas y pienso: "ojalá el lo viera como lo hago yo ahora mismo".
Te deseo de corazón cada cosa bonita que te pueda pasar en esta vida. No tengo ni una sola palabra mala hacia a ti. Porque tú fuiste amor. Amor en estado puro. Amor al completo. Un amor de esos que pasan una vez en la vida y te enseñan a valorar las cosas. Ojalá no vuelvas a llorar nunca más.
Ojalá consigas todas las cosas que me dijiste que harías. Me sentiría tan feliz solo de pensar en que ahora sonríes. En que ya no soy yo por la que lloras por las noches.
Siempre, contigo, todo mereció la pena. Te llevaré siempre dentro, conmigo. Espero que te cuiden tan bien como yo no supe hacerlo.
Te quiero.
Carta escrita en mayo del 2019
Porque no todo sale bien siempre. Ni si quiera aquello que intentas con insistencia.
Creo que siempre he sido muy egoísta contigo, porque creo que te di una imagen de mi que no se corresponde con la realidad.
Yo no he nacido para ser querida, cariño.
Porque me he dado cuenta a lo largo del tiempo que no soy capaz de quererme ni a mí misma.
¿Cómo podría sostener esto si no tengo si quiera razones para decirte que te quedes?
Si es que ya desde el principio tuve el miedo a hacerte daño, como a mí me hicieron un día.
Solo quería enviarte esta carta por si al final las cosas salen mal y las palabras fallan. Porque hace un tiempo creí que el amor eran mariposas en el estómago. Cuando el amor significa sentirse en casa. Un lugar donde ser tú. Donde no exista espacio para el miedo.
Porque tu me enseñaste qué era la calma. Que el miedo no daba tanto miedo. Y que las ideas, por muy grandes que sean, se pueden hacer realidad. Por eso de que debo retener en mi memoria cada beso y cada abrazo, por si algún día me acuerdo en unas noches de estas y pienso: "ojalá el lo viera como lo hago yo ahora mismo".
Te deseo de corazón cada cosa bonita que te pueda pasar en esta vida. No tengo ni una sola palabra mala hacia a ti. Porque tú fuiste amor. Amor en estado puro. Amor al completo. Un amor de esos que pasan una vez en la vida y te enseñan a valorar las cosas. Ojalá no vuelvas a llorar nunca más.
Ojalá consigas todas las cosas que me dijiste que harías. Me sentiría tan feliz solo de pensar en que ahora sonríes. En que ya no soy yo por la que lloras por las noches.
Siempre, contigo, todo mereció la pena. Te llevaré siempre dentro, conmigo. Espero que te cuiden tan bien como yo no supe hacerlo.
Te quiero.
Carta escrita en mayo del 2019
Comentarios
Publicar un comentario