Reemplazable

Esto es para ti, porque sé que me lees y sé lo que sientes.

Me miras con los ojos llorosos y me dices con la voz entre cortada que te sientes miserable. Una más. Porque has visto reflejado en los ojos de quien quieres una mirada que no es la tuya. Parece que nunca fuiste lo suficiente y que, jamás, ninguno de sus latidos, fueron para ti.

Que él parece mirarla como si fuera lo más bonito de este mundo, y le promete llevarla a los sitios a los que ibais, besarla con el mismo amor que lo hizo contigo.  Reemplazable. Como si tú nunca hubieras importado en el juego. Y piensas que siempre has sido insuficiente, que quizá con un poco más de pecho, una nariz más bonita, una mente alejada de demonios; él se hubiera quedado contigo. Y creo que te duele más aún levantarte por las mañanas buscando un mensaje suyo. Un perdón que jamás parece llegar. Ya no sois. Parece que siempre fuiste algo pasajero, un apaño, un pasatiempos para el corazón de una persona que busca encontrarse en otras personas.

Sé que te torturas pensando en qué tiene ella que tú no tienes, en cómo diablos ella ha conseguido domarle, que la quiera y solo tenga ojos para ella; si cuando estaba contigo todo eran dudas y prisas. Piensas en la cantidad de cosas que dijiste, te sientes muy pequeña. También sé que deseabas que él te hubiera abrazo en cada noche de ansiedad, y te hubiera llenado de amor y no de dudas.
Que yo también lo sé, cielo, que cada noche me iba a dormir pensando en que nunca fui lo suficientemente estable, ni siquiera lo suficientemente bonita como lo eran otras.
Pero es que ahora, después de dos años, he comprendido que todo ese amor que el desperdiciaba de mí, ahora hay personas que lo valoran. Ahora hay personas que leen mis textos y dicen sentirse más comprendidas.

Mujer, siempre fuiste lo suficientemente buena y bonita. Que jamás fuiste tú la culpable, cielo, que siempre fue él el que te hizo sentir pequeña. Sé que siempre acabo terminando todos los mensajes igual, pero me da pánico pensar en que te vayas una noche más a dormir pensando en que eres insuficiente. Que jamás vas a necesitar ser esas chicas con las que él te sustituye, porque lo que hiciste sentir y lo que quisiste, acabará retumbando en sus cabezas cuando su corazón quede más vacío aún.

Tardarás tiempo en darte cuenta, de que estuviste enamorada de las expectativas de una persona que nunca tuvo las suficientes agallas para cuidarte. Allí donde no te sientas sola será tu hogar.

Solo espero de corazón que no cometas los errores que yo. Que no te aísles. Que lo cuentes. Pero sobre todo y lo más importante, que no dudes jamás de tu valía. Y de hacerlo, llámame, que buscaremos las razones para que te quieras.

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