Pirámide

Me gusta esa sensación. Me gusta porque me siento libre y parece que todo volverá a estar bien. Que siempre habrá esperanzas mientras ese momento exista, y se repita. Ojalá sea así.
Desde lo alto de aquel lugar vi las estrellas, y la música que sonaba de fondo acompañaba mi dolor. Parecía que cantaba para mí. Y estaba acompañada, pero nunca antes me había sentido tan cerca de mí misma. Tan libre.

Me gustaría exigirle a la vida el privilegio de disfrutar esos momentos cada día. Que nunca pierda la ilusión de sentirlo. Porque no soy esa chica que necesita lujos. No necesito que me compres el mundo, ni me llenes de oros. Necesito que me hagan sentir viva, cuando por dentro mi alma está muerta. No necesito amor constante, ni siquiera necesito palabras bonitas a diario. Lo único que necesito es que con un abrazo me sientas. Que consigas comprenderme y desenmarañar todo ese nudo que hay en mi cabeza.

Solo pido que nunca me falten los abrazos. Que nunca me falte una mirada cómplice, una caricia de manos. Personas que te quieren con locura, y que te abracen cuando lloras. Que tengan las mismas ganas que tú de encontrar ese nirvana y compartirlo contigo. Así que ojalá se mantenga por mucho tiempo. Ojalá pueda seguir viendo durante mucho tiempo las estrellas en un lugar lejano, y sentir la fuerza de que mañana todo volverá a ir bien.

Ojalá nunca  desaparezca esa ilusión.

Comentarios

Entradas populares