Perdón

Perdona si te molesto. Pero no puedo evitar darle vueltas a la idea que ronda en mi cabeza.
¿Te canso? Y me gustaría que lo respondieras con sinceridad. Porque me temo que es así.
No te mentiré. Yo también lo haría. Supongo que siento haber captado tu vida en una espiral, cuya compañía, gira en torno a alguien que no sabe salir. Soy un agujero negro.

Absorbo la energía del resto; buscando que me iluminen con su paz interior. Y sus ganas.
Quizá es que no sé encontrarla por mi cuenta, y ando a la caza de que algo me ilumine. De ser estable. De ser constante. Y te pido perdón cuando puedo y cuando vuelvo a ser yo; porque reconozco ser ese lastre que te apena. Y que finalmente, te frustra.
Te vuelve loco la idea de no saber cómo ayudarme y evitar que me siga ahogando. Pero ni si quiera puedo darte una pista de cómo hacerlo. No lo sé yo. No aún.

Lo único que quería pedirte es que te quedes conmigo hasta el final. Que con mis más y mis menos, siempre trataré de darte todo lo bueno de mí, y si mi apuras, darte un cachito de mi alma. Por si algún día se te olvida de que te quieren.

No quiero que te quedes conmigo por pena; por si me debes algo en el pasado, o simplemente por ser buena persona. Porque eso solo hará que me sienta más culpable, por haberte interrumpido en el camino. Siempre, aquí, serás bienvenido. Trato de dar lo mejor de mí. Solo espero que sepas verlo.

No te lo pediré. Pero si quieres quedarte, hazlo. Sé que algún día podré darte las razones suficientes, para que entiendas el por qué mereció la pena.

Comentarios

Entradas populares