Gris
Algunas personas dicen que me dedico a publicar mis miserias, en búsqueda de un poco de atención y de que alguien se compadezca de mí. Cuando lo único que trato de hacer es buscarme. Supongo que el nudo que tengo en el pecho no deja concentrarme.
Me levanto como si fuera una esclava de algo que supuestamente es para mí, y cada día, no hago más que darme de bruces contra el suelo. Me desespero pensando en no pensar. En dejar de torturarme por lo que soy y dejé de ser. Mirándome en el espejo en búsqueda de volver a encontrarme y averiguar en qué momento me perdí.
Hay algo dentro de mí que me duele demasiado, que no me deja dormir y mucho menos reír como lo hacía antes. Está anclado a mi pecho. Y me da demasiado miedo pensar, que deberé limitarme a vivir con mis miedos y mis pensamientos. Encerrarme entre mis llantos y la sensación de ahogo, a pensar que jamás volveré a sentirme llena. Porque siento que todo se me está yendo de las manos, y que algo me ata al suelo, dejándome una sensación de frío por el cuerpo. Sintiéndome muerta.
No quiero seguir siendo esa chica de la que la gente se compadece, pero tampoco quiero seguir llorando a solas, por no ser lo suficientemente fuerte de corazón, ni tener el suficiente carácter.
Porque vivir con el nudo en el estómago me está matando. Y siento que todas las consecuencias son un cubo de agua fría, que merezco sentir.
Hoy no puedo parar de llorar, porque hoy no siento nada a mi alcance. Solo, a veces, necesito que alguien me abrace con fuerza y me guíe. Me he congelado en un tiempo pasado y no sé cómo salir de él. Siento el mundo cayéndose sobre mí, aplastándome y haciendo que deje de respirar. Luego lo escribo, lo publico y parece que mi alma se libera temporalmente. Dejar sentimientos plasmados por la eternidad. Por si algún día los leo sonriendo, por haberlo conseguido.
Comentarios
Publicar un comentario