fuegos artificiales
Puedo escuchar cómo llora y sin dudarlo la rodeo entre mis brazos.
Llora, porque una vez que él parta no habrá marcha atrás. No siempre el tiempo arregla las cosas, sino que hace que se enfríen más y más, hasta dejarlo sin vida.
Y es que, a veces, nos damos cuenta de que por mucho que luchemos, por muchas ganas e ilusión que pongamos, no hacemos más que tratar de pegar cachos de algo que ya no tiene vida. Y acunamos entre nuestras manos aquel recuerdo, buscando que vuelva a revivir aunque sólo sea por un instante. Es el miedo a no volverlo a sentir. Es la caída imparable hacia la realidad, con un cacho menos en el corazón.
Es inevitable sentir miedo, de no ser así jamás podríamos saber qué significa valorar.
Nos da un terrible miedo llegar a casa por la noche y que no haya nadie esperándonos, preguntando cómo hemos llegado y que haya estado velando hasta nuestra llegada. Porque la casa se vuelve a sentir vacía, aunque la llenes de fotos.
Porque la casa ha perdido su olor y sus cosas siguen ahí, en el mismo sitio de siempre.
Porque la casa ha perdido su olor y sus cosas siguen ahí, en el mismo sitio de siempre.
Pareciera como si el tiempo se hubiera congelado.
Y te levantas cada día, pensando en si hubieras podido disfrutar más todo lo que tuviste o en si lo malo no era tan malo, más que momentos de ceguera absolutos.
Y vuelves a sentir el calor de su abrazo, el olor de su colonia invadiendo tus sentidos y cuando vuelves a abrir los ojos, se desvanece.
Porque ojalá hubiéramos tenido más tiempo de conocernos.
Ya no recuerdo su voz, pero si cómo sonreía, o su manera de querer.
Y me quedaré con ello, con orgullo puedo decir que te vi feliz, feliz de veras, y que luchaste por ti y los tuyos. Ojalá en otra vida pueda volverte a ver brillar.
Ya no recuerdo su voz, pero si cómo sonreía, o su manera de querer.
Y me quedaré con ello, con orgullo puedo decir que te vi feliz, feliz de veras, y que luchaste por ti y los tuyos. Ojalá en otra vida pueda volverte a ver brillar.
Comentarios
Publicar un comentario